Vida e historia de María Magdalena

María Magdalena, más que cualquier otra persona del Nuevo Testamento, personifica el amor y las enseñanzas de Jesús. La narración de la mujer que acompañó al Mesías hasta el final de su vida terrenal y más allá nos ha cautivado durante mucho tiempo.

Historia de María Magdalena

María Magdalena es, sin duda, una de las mujeres más influyentes y controvertidas de la historia cristiana. La magnífica historia de su vida, así como las numerosas recepciones creativas que ha recibido desde la Alta Edad Media hasta nuestros días, son tan distintivas como intrigantes.

La actividad de María Magdalena ha sido interpretada de diversas maneras, desde ser una discípula de Jesús, pasando por ser representada como pecadora y prostituta, hasta ser venerada como apóstol de los apóstoles («apostola apostolorum»).


El nombre de la mujer en disputa, «María Magdalena», ya sugiere una conexión con Jesús: la versión griega del nombre hebreo Miriam («amargura» o «aflicción») lleva adjunto el adjetivo «Magdalena», que se cree que es una referencia a su ciudad natal, Magdala. Magdala está a 10 kilómetros de Cafarnaún, donde Jesús vivió y trabajó.

¿Pero quién era la mujer de Magdala? Sólo hay un puñado de lugares en la Biblia que hacen referencia a María Magdalena. En el Evangelio de Lucas, la conocemos por primera vez en el Nuevo Testamento. El evangelista describe a María Magdalena y a otras mujeres que habían sido curadas de enfermedades y malos espíritus por Jesús y que ahora se habían unido a los doce discípulos y habían atendido sus necesidades (Lc 8,2).

María Magdalena, testigo de la muerte y resurrección de Jesús, lo acompañó a Jerusalén, y fue ella quien no se apartó de su lado y lo acompañó a la crucifixión. Se quedó cerca con otras mujeres, viendo la crucifixión y asistiendo al entierro. La mañana de Pascua volvió al sepulcro para ungir el cuerpo, pero lo encontró vacío. Se sentó a llorar después de informar a los discípulos sobre la tumba vacía. María Magdalena fue la primera en ver al Señor resucitado y fue la que se lo contó a los discípulos. «María de Magdala se acercó a los discípulos y declaró: «He visto al Señor». Y contó a sus amigos lo que le había dicho». (Mateo 20:18)

A través de Hipólito de Roma, en el siglo III, María Magdalena recibió el honroso apelativo de Apostola apostolorum – «Apóstol de los Apóstoles»– por proclamar la resurrección del Señor a los discípulos.

Sin embargo, fue el Papa Francisco quien, en 2016, elevó la memoria de María Magdalena a fiesta y la asoció así litúrgicamente con los apóstoles. Al mismo tiempo, este hecho contribuyó a solidificar la imagen de la santa a los ojos de la Iglesia actual: como la mujer poderosa que informó a los apóstoles de la resurrección del Señor, como un apóstol.

¿Es cierto que María Magdalena era una pecadora?

Se pueden encontrar testimonios sobre María Magdalena en varios apócrifos, además de los escritos que se encuentran en el Nuevo Testamento. María Magdalena es representada en la Pistis Sophia como una mujer que fue la compañera intelectual de Jesús y que comprendió sus enseñanzas durante toda su vida.

María Magdalena
María Magdalena. Foto por rottonara en Pixabay.

Se la describe como «compañera» de Jesús en la Gnosis y en el Evangelio de Felipe. Dado que los versos que se han transmitido no se conservan totalmente, la última fuente, en particular, plantea dudas. Por otra parte, las lagunas del papiro han llevado a sugerir que María Magdalena era la amante o quizás la esposa de Jesucristo.

También sigue prevaleciendo la idea de que María Magdalena era una pecadora arrepentida e indultada por Dios. Pero, ¿cómo se llegó a esta idea, ya que los Evangelios no la apoyan? El Papa Gregorio I, en el siglo VI, fue el primero en relacionar a María Magdalena con la pecadora anónima del Evangelio de Lucas. La imagen se transmitió, se amplió a la luz de otras leyendas de pecadores y llegó a dominar la visión que la Iglesia católica tenía de María Magdalena.

Muchos artistas utilizaron la figura para mezclar un elemento sensual con el arte sagrado, y el ejemplo de María Magdalena como presunta pecadora se utilizó para indicar que todo pecador sería perdonado si se arrepentía honestamente, especialmente durante la Contrarreforma.

En la literatura, el cine y la música, la respuesta ha sido positiva.
Las múltiples representaciones de María Magdalena, el espacio que la tradición fragmentaria ofrece a la imaginación y a la especulación, y el atractivo que rodea a esta mujer han hecho que tenga innumerables recepciones en el arte, la literatura, el cine y la música a lo largo de la historia.

Ya sea en el apasionante thriller de Dan Brown «Sacrilegio», en el que el autor incluso atribuye a María Magdalena el nacimiento de un niño con Jesús, o en novelas históricas dramáticas como «María Magdalena» de Angela Hunt, María Magdalena sigue afectándonos hoy en día.

La mujer bíblica ha despertado el interés de Hollywood: La película «María Magdalena», dirigida por Garth Davis, está protagonizada por Rooney Mara y Joaquin Phoenix y sigue fielmente el relato de la figura principal en los Evangelios.

Una intrigante biografía femenina bíblica

Miriam de Magdala, tintorera y comerciante, vive con su marido Jaakov, sus dos hijos y su futura nuera en una vida sencilla pero feliz. Su primogénito, sin embargo, provoca a un legionario romano, precipitando un desastre irreversible. …

El lector no sólo aprende sobre la vida y el sufrimiento de María Magdalena, sino también sobre lo que el odio es capaz de hacer, al tiempo que obtiene una visión del amor perdonador y la grandeza de Dios en esta fascinante biografía de una novela.

Angela Elwell Hunt, famosa por sus novelas cristianas, utilizó la Biblia y otros materiales existentes como modelo para su novela biográfica e histórica. Sus fascinantes ideas se han fusionado en este libro, que introduce al lector en una perspectiva completamente nueva de las cosas.