También conocido como San Benito de Abad, o Nursia, fue un célebre cristiano que dedicó su vida a la oración, fundó la orden de San Benito con el propósito de promover la vida monástica, una vida donde la religión es la prioridad.
¿Quién fue San Benito?
Nació en un poblado de Italia llamado Nursia, en el año 480 d.C. junto a su hermana gemela llamada Escolastica, vivió bajo el seno de una familia noble, la cual decidió enviarlo a Roma cuando tenía entre 13 y 15 años, a una escuela «liberal», sin embargo, debido al ambiente rodeado de herejes y paganos, Benito huye de Roma.
Siguió el llamado de Dios, pues buscaba aislarse de la multitud, para así purificar su espíritu de todo lo vivido, este partió a unas colinas, en un espacio llamado en ese entonces Subiaco, dónde conoció a un monje, a quién abrió su corazón.
Obtuvo muchos seguidores por su manera de ver la vida, estos aprendían de él, y seguían sus consejos, las oraciones a San Benito son utilizadas generalmente para obtener fuerza en tiempos difíciles, así como para evitar la tentación y pedir nuevas convicciones.
La Santa Regla de San Benito
Este religioso se inspiró en la palabra de Dios, lo que le llevó a escribir un reglamento, al que denominó Regula Monasteriorum (Las Reglas de los Monjes); un conjunto de normas que al cumplirlas le brindarían al individuo paz y santidad.
Un reglamento vital para cada individuo que quisiera vivir bajo la voluntad de Dios, sin embargo, con el pasar del tiempo, esta doctrina fue perdiendo valor por los habitantes de la región Italiana, a tal punto, que los reglamentos escritos por San Benito sólo se limitan a los monjes que habitan en los monasterios.