Oraciones poderosas a San Miguel Arcángel

Nadie puede negar que el Arcángel San Miguel sea uno de los más valerosos y poderosos guerreros que acompañan a Dios. De allí que las oraciones poderosas a san Miguel Arcángel tengan tan buena reputación y sean tan utilizadas a diario en todo el mundo.

Incluso podría decirse que el Arcángel San Miguel es el más conocido de todos los arcángeles. Considerando que se trata del líder de la legión celestial, esto no debería de sorprender a nadie.

Las oraciones poderosas a San Miguel Arcángel

Hemos revisado meticulosamente todas las oraciones poderosas a san Miguel arcángel y hemos seleccionado, de entre todas ellas, la que consideramos más efectiva y poderosa para otorgar protección tanto a nosotros mismos como a nuestros seres queridos.

Puedes rezar esta oración en cualquier momento que consideres oportuno. Esto podría ser en alguna ocasión que sientas que la espada de san Miguel arcángel es importante para tu protección.

Oración poderosa a San Miguel Arcángel

Oh, valiente y poderoso San Miguel Arcángel.

Acudo a ti en este momento de gran angustia y necesidad.

Solo tu manto protector basta parar librarme de los temores que intentan aprisionarme.

Mi fe absoluta confía a totalidad en tu poderosa espada guerrera.

Tú, guerrero celestial que comandas en los cielos.

Poderoso líder de la legión celestial.

Confío plenamente en tu capacidad de resguardo y protección para con los hijos de Dios.

Tanto en los momentos de necesidad imperiosa como en aquellos donde el peligro es menos grande.

Te pido además que no solo a mí me protejas.

No quiero que tu espada se límite a velar por mi integridad absoluta.

Deseo que también cubras con tu poder la integridad de quienes me rodean y a quienes quiero.

Por favor, poderoso san Miguel arcángel, no permitas que alguien más caiga ante el mal al acecho.

Pon a disposición de mis familiares la defensa a través de tu espada sagrada.

Y de mis amigos que son como hermanos, a ellos también dales absoluta protección.

Te lo imploro desde lo más hondo de mi corazón abierto para recibir el amor de Dios y la protección de todos sus servidores fieles.

Sé que tú, con tu valentía de arcángel lucharás para que no se me acerquen las tentaciones del pecado.

E incluso cuando éstas lleguen de manera inevitable.

Sé que intercederás humildemente para alzarme en mi caída.

Ponle freno a esos espíritus malignos que anhelan mi corrupción.

Y conviértete en el escudo que protege mi alma. Amén.

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