Oración a san Cipriano por mi esposo

Pocas cosas tienen la importancia y trascendencia en la vida de una mujer como el sagrado sacramento del matrimonio. Por ello, bendecir esta unión a través de una oración a San Cipriano por mi esposo es una de las mejores formas por las cuales cualquier mujer podría expresar su afecto al hombre de su vida, tal y como Dios manda.

La importancia de la oración a san Cipriano por mi esposo

Para comprender la importancia de la oración de San Cipriano por mi esposo, hay que recordar que Dios creó al hombre y la mujer diferentes con el objetivo de que ambos pudiesen complementarse a través del matrimonio. Esta unión es la más sagrada que puede existir entre dos seres humanos.

Los esposos forman parte de una misma carne ante los ojos de Dios. Por eso deben respetarse mutuamente y desearse también el bien. El bien que se desea a la pareja es el bien para uno mismo.

Ahora bien, aunque está claro que existen muchas formas de expresar y desear el bien a la pareja, las cuales están sustentadas en el amor, la forma que nos acontece en este caso es una de las mejores: la oración.

La oración es una de las mejores formas que Dios nos ha enseñado de pedir y expresar múltiples cosas. En este caso, una oración que nos permita pedir por nuestro esposo es una muestra clara de que nuestro amor por él es lo bastante puro y sincero como para que nos molestemos en dedicar una oración a esa persona tan especial.

Recomendaciones

La primera recomendación es que si decidimos realizar esta oración, lo hagamos desde un sentimiento de genuino amor. Cuando las cosas provengan de un amor puro es más probable que salgan bien.

En segundo lugar hay que decir que si nuestro corazón nos dice que es necesario velar por la protección y bienestar de nuestro esposo, independientemente de si está atravesando una situación compleja o no, tenemos que escucharlo.

Sin más que añadir, a continuación se agrega la oración de San Cipriano, patrón de los enamorados, por el esposo.

Oración

Te ruego San Cipriano, patrón de los enamorados, que intercedas

Por el hombre de mi vida, por la carne de mi carne.

Aquel único con quien soy una sola.

Para que sólo de bendiciones esté plagado su camino.

Con quien la unión de Dios me inmortaliza,

Para la protección nunca lo abandone. Amén.

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