Cúbrete con la oración contra los problemas del trabajo

La oración contra los problemas del trabajo puede ser la solución para todos aquellos inconvenientes laborales que tanto nos aquejan. Se trata de una oración poderosa porque nos permitirá encomendar todos nuestros problemas a Dios, quien se encargará de liberarnos del peso tan gran que cargamos.

¿Por qué debemos hacer la oración contra los problemas del trabajo?

Debemos hacer la oración contra los problemas del trabajo como forma de reconocer que estamos enfrentando un problema y que queremos sortearlo de la mano de Dios.

Además, cada vez que enfrentemos una dificultad tenemos el deber cristiano de superarla en sintonía con la gracia de Dios. Con el apoyo de esta oración lo haremos sin demasiada dificultad.

Sin nada más que agregar al respecto y con las razones por las que debemos hacer la oración contra los problemas del trabajo, ahora vamos a proceder a compartirla.

Oración

Señor, tú que eres mi redentor y quien mejor conoce todas las cosas de este mundo que tú has creado.

Me entrego a ti en este momento, completamente humilde y sencillo.

Elevo hacia a ti una súplica de auxilio en este momento que se hace tan imperante.

He pecado como bien tú sabes, deseo que por ello me reconfortes y cures mis heridas hechas por el mal.

Tú como mediador del mundo, ahora que me encuentro en problemas por el trabajo, quiero librarme de ellos.

Sé que contigo mediando a través de ellos encontraré muy fácilmente la salida y la libertad, donde volveré a la paz y el júbilo que tú ofreces para tus hijos.

También me encuentro inundado por una larga tristeza, de la cual deseo que tú rompas las cadenas.

Amado padre celestial, a ti quien todo lo grande de este mundo pertenece.

Quiero refugiarme en ti para protegerme de todo problema que podría estar al acecho ante mi ignorancia.

Contigo bendiciendo mi trabajo, confío en que todos los problemas se harán muy insignificantes.

Pues no existe arma ni problema que pueda atentar contra tu bendición invencible.

A tu poder entre mi fe para poner fin a todo problema del pasado en mi trabajo.

También a todo problema del futuro, Santísimo Salvador.

Llena de gracia mis oídos para que todo lo importante que tengas que decirme sea claramente escuchado.

Así mismo, todo aquello que consideres pertinente que yo deba escuchar de las bocas ajenas.

Incluyendo en ello las bienintencionadas y las malintencionadas. Que así sea.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *